Águilas: el sóftbol de San Luis retoma vuelo

En el equipo hay jugadoras adolescentes, jóvenes y adultas. Algunas volvieron a practicar después de dos décadas y otras recién empiezan. Viven y difunden la pasión por el bate. 

En un campo de juego que está detrás de la tribuna cubierta del Estadio Juan Gilberto Funes, en La Punta, anidan aves con garras afiladas y las alas listas para volar tras el ansiado «home run». Son Águilas Sóftbol y Béisbol Club. El grupo de diecisiete adolescentes, jóvenes y adultas integran el único equipo femenino de la provincia. Madres, hijas y amigas, de entre 16 y 46 años, comparten el plantel dirigido por Hugo Gatica y Asiel Hernández. 

Muchas practicaron el deporte en los noventa, cuando iban al secundario y retomaron hace un año, casi dos décadas después. Otras llegaron al diamante, como se conoce a la cancha, a través de alguna amiga y se quedaron. Las experimentadas y las novatas conviven en armonía con la misma pasión. 

Belén Jerez, una docente que hoy tiene 36 años, recordó que descubrió el sóftbol a los 16 en un equipo llamado Halcones. “Éramos un grupo de amigas que fuimos a probar y nos gustó. Pero íbamos a jugar y distendernos, no competíamos”, contó. 
Verónica Yevenes (45), otra jugadora de Águilas, aseguró que empezó a jugar a los 14 y que pasó por dos equipos: Universidad y Halcones. Ya después de cumplir 21 años dejó el bate y el guante por un tiempo.
Gatica, el entrenador, conoce a Belén y a Verónica de aquella época de auge: “San Luis tenía cinco o seis equipos. Había una cancha donde ahora está el Ave Fénix y otra en GEPU, por calle Centenario”. 

Los tres volvieron a reencontrarse hace poco más de doce meses para practicar ese deporte que viven y predican, al que un grupo de amigos estadounidense llamó “bola suave” o sóftbol a fines del siglo XIX. 

Pasión y difusión
“Tenés que pensar mucho, hay muchas posibilidades como pasa en el ajedrez. Es muy dinámico. Por eso me gusta”, dijo Jerez, que se ubica de jardinero central o «shortstop» en el campo. 
Yevenes, primera base, no pudo evitar frotar sus manos y abrir los ojos muy grandes para hablar de su deporte. “En el sóftbol siempre cambia algo y tenés que estar preparada. Me gusta sentir el guante, el bate, ponerme el casco, entrar a la cancha”, contó, como quien calienta con ansiedad -al borde de la cancha- antes de ingresar al juego. 

“Este equipo es muy constante y hace un gran esfuerzo por entrenar cuatro veces por semana. Algunas trabajan, otras estudian, tienen hijos. Pero son perseverantes. Por eso han crecido más que el equipo masculino”, comparó Hugo Gatica, quien además de dirigir a las mujeres integra el plantel de hombres. 

Las jugadoras practican lunes, miércoles y viernes, desde las 17:30, en el Parque de Las Naciones y los sábados en la cancha que está en el estadio de La Punta. Como quieren sumar más integrantes, conservan las puertas abiertas a personas de cualquier edad con o sin experiencia. Además tienen sets para prestar a quienes deseen integrarse. Solo hay que ir a probar una práctica o contactarse vía Facebook (Águilas Sóftbol y Béisbol Club).

En cuanto al juego, el coach detalló que tienen una defensa muy buena y en el ataque “quedan cosas por pulir, pero no están lejos de lo que pueden llegar a adquirir”.

Para difundir el sóftbol los integrantes del club, encabezados por el presidente, Leonardo Pieroni, visitan merenderos y escuelas de La Punta y San Luis. 

“Llevamos todos los materiales (bates, cascos, pelotas, guantes) para que los niños conozcan el deporte y los invitamos a practicar. Acá no hay un límite de edad. Tratamos de que vengan la madre, el padre, los hijos”, dijo Yevenes. 
Gatica explicó que el objetivo es “dejar raíces para que el sóftbol no vuelva a estar frenado en San Luis”. En esta tarea trabajan junto al Programa Deportes del gobierno provincial (Ver «Encuentro de infantiles…»)

En ritmo

El equipo participó de un torneo en Río Cuarto durante los feriados de Semana Santa. Además de las sanluiseñas y las locales, hubo representantes de Buenos Aires, La Pampa y Rosario. Más allá de los resultados, les sirvió para medir su evolución, compartir y entrar en ritmo para lo que viene. En un mes empezarán a competir en un regional. Águilas (San Luis), Río Cuarto y Mendoza se medirán en tres fechas. “Vamos a alternarnos para ser locales y en cada fecha competiremos todos contra todos”, precisó el DT. 

Para competir el plantel debe viajar. La época dorada del sóftbol puntano se despidió con los noventa y ese es el precio que deben pagar. Belén, Verónica y Hugo, aún tienen un ícono que les recuerda ese brillo. En Águilas juega, junto a su hija, Marcela Gualdoni, integrante de la Selección Argentina que participó del mundial de sóftbol Canadá 1974. Para el grupo es una esmeralda en la que intentan reflejarse. 

Ahora todos siembran el deporte del bate y la bola para que en el futuro la cosecha sea abundante. Quieren que más niños y adultos lo jueguen y disfruten. Si lo logran, Águilas, que ya empezó a volar, desplegará sus alas a cimas más altas. 

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