Unos 150 policías custodian los ingresos a la capital

Revisan la cantidad de personas en los vehículos y advierten a transeúntes de la cuarentena total.

La Policía de la Provincia despliega actualmente 150 efectivos en la capital puntana para controlar los accesos principales de la ciudad, ante la cuarentena total activada por la pandemia de coronavirus. Los oficiales revisan la cantidad de pasajeros en los vehículos, advierten a transeúntes y piden documentación para ver si están dentro de los trabajos que les permiten circular libremente.

El Diario de la República acompañó a la División de Respuesta Inmediata Motorizada (DRIM) en la segunda jornada de aislamiento social, el sábado a la noche. Hace no menos de dos semanas (cuando las actividades aún no eran restringidas primero y suspendidas después) la noche puntana mostraba vehículos y movimiento en las calles y los bares y restaurantes abiertos de par en par. Este sábado, sin embargo, la actividad era mínima. La mayoría de las personas que fueron revisadas e interrogadas tenían la documentación que probaba que debían seguir trabajando.

Los agentes recorrieron los accesos principales de la ciudad como la Rotonda Torrontegui, el Puente Blanco y la Plaza de los Halcones y vías como la Ruta 147. También circularon por barrios de la zona sur como el Maximiliano Toro y noreste como el Visitadores Médicos. En el Maximiliano Toro fue donde las fuerzas de seguridad demoraron a tres adolescentes que con la excusa de comprar pan estaban en la calle. Uno de los agentes, con amabilidad pero firmeza, les recordó que para comprar lo esencial no hacía falta más de una persona y que tenían que volver a sus casas. También atendieron la denuncia de una fiesta clandestina, que no fue más que un vecino con los parlantes un poco más altos de lo normal.

En cuanto a los vehículos, los agentes paraban a los conductores y en el caso de que fueran con alguien en el asiento del acompañante, lo hacían bajar y sentarse atrás. También paraban a quienes andaban en bicicleta. Cada vez que solicitaban una identificación no tocaban los carnets.

La Policía usaba, además, barbijos y guantes como medida de protección. Empleados de supermercados, enfermeros y médicos fueron algunas de las personas a las que permitieron el paso, ya sea a sus hogares o al lugar de trabajo.

Por protocolo, los agentes no pueden acercarse a menos de dos metros de las personas a las que revisan y recaban datos, en el caso de que haya que dar aviso al 107, la línea de emergencias por la pandemia.

José Chirino, subcomisario a cargo del DRIM, recordó que actualmente las actuaciones que realizan se enmarcan en el artículo 205 del Código Penal que establece que “será reprimido con prisión de seis meses a dos años, el que violare las medidas adoptadas por las autoridades competentes, para impedir la introducción o propagación de una epidemia».

Aunque en el segundo día Chirino admitió una merma en la cantidad de personas en la vía pública, de todas maneras marcó que suelen encontrar gente sin excusas para estar afuera. “Dicen que andan caminando, salen a correr o van a visitar a un pariente. No se dan cuenta que tenemos que cuidar a nuestras familias, por eso les decimos que se queden en casa”, detalló. Chirino dijo por último que no hubo incremento en los delitos.

«Hay llamados de ciertos delitos, pero se han calmado un montón», afirmó. “Estamos para servir y le ponemos todas las ganas y toda la fuerza todos los días, para que nuestra ciudad, nuestra población, esté más segura”, concluyó.

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