Cuatro empleados judiciales fabrican biombos sanitarios

Para ayudar en la lucha contra el virus, armarán 50 divisores que se podrán usar en los hospitales de campaña.

Mientras intenta continuar con sus tareas y atender las causas más urgentes en medio de la cuarentena, la Justicia de San Luis encontró otra forma de sumar un aporte a la lucha contra la pandemia. Los trabajadores del área de Mantenimiento de la Segunda Circunscripción, con asiento en Villa Mercedes, emprendieron la iniciativa de fabricar biombos que se usarían en los hospitales de campaña para atender a los pacientes más leves de la provincia.

La idea germinó en el grupo de WhatsApp que comparten Cecilia Gatica, Sebastián Lorenzo, José Moreyra y Gustavo Pereira, los cuatro empleados que conforman el sector y que, con el edificio cerrado, tenían muchos arreglos que hacer a diario. “Sebastián mandó un audio en el que nos motivaba diciéndonos que podíamos aplicar nuestros conocimientos técnicos para ayudar, y rápidamente nos empezamos a plegar todos a la iniciativa”, contó Cecilia, la responsable del área.

Cuando les transmitieron la propuesta a las autoridades, el Poder Judicial se puso a disposición del Comité de Crisis formado por el Ejecutivo. Y la respuesta fue que uno de los elementos que más necesitan son los biombos que separan las camas de los internados y les dan más privacidad.

Aunque en su taller del edificio «Ramiro Podetti» los técnicos contaban con todas las herramientas necesarias para construirlos, tuvieron que adquirir los materiales. Para ello, utilizaron $140.575,34 del Fondo Solidario y Voluntario, que se había formado el 26 de marzo con la donación del 50% del aumento salarial de los funcionarios y magistrados de las categorías más altas, con la intención de sumar recursos para el combate contra la pandemia.

A fines de la semana pasada, los cuatro compañeros pusieron manos a la obra y ya tienen listas 25 de las 50 estructuras que pretenden confeccionar en una primera instancia. Los esqueletos están hechos con caño, miden dos metros de alto por dos de ancho y son plegables. «Lo que estamos haciendo ahora es la pintura y la colocación de la tela, que no es cualquier algodón, sino una especial que se puede limpiar y resiste a que se la rocíe con lavandina, por ejemplo», amplió.

Gatica contó que cuando las oficinas limitaron el acceso al público, sus trabajos de mantenimiento se redujeron. Sin embargo, optaron por seguir con su horario habitual, de 7 a 13, para diseñar y ensamblar todos los divisores. «Todos tenemos conocimientos, entonces hicimos un diseño propio, con las medidas, y calculamos los materiales que requeríamos», explicó la ingeniera industrial, quien tiene en su equipo a un técnico en mantenimiento industrial, un técnico electromecánico y un maestro mayor de obras.

Estiman que terminarán la semana que viene, para que puedan empezar con la entrega al Comité de Crisis provincial, que será quien decidirá adónde destinar los elementos. «Esto es lo primero que construimos, pero estamos a disposición de lo que necesiten. No tenemos ningún problema en arreglar y soldar camas o portasueros», aclaró.

Cecilia dijo que experimentan una gran satisfacción al poder usar sus habilidades para una batalla que involucra al mundo entero. «Nadie está exento de esta enfermedad y, por lo tanto, no podemos despegarnos de la realidad que vivimos», expresó.

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