La construcción, otro sector perjudicado por la cuarentena

Las obras privadas quedaron paralizadas. Están afectados desde los contratistas hasta los albañiles. Tienen la esperanza de retomar el trabajo próximamente.

Algunas construcciones quedaron sin techo, otras con la pared a mitad de la altura prevista, otras sin piso, sin revoque o sin electricidad, porque desde que fue decretada la cuarentena obligatoria, todas las obras privadas están paralizadas. Distintos sectores de la población se vieron perjudicados por no poder trabajar y generar ingresos. Los albañiles, herreros, plomeros, contratistas e ingenieros civiles son algunos de los esperanzados en retomar sus trabajos esta semana.

Llevan más de veinte días buscando la forma de subsistir a diario para que no falte un plato de comida en sus mesas. Algunos recibieron un adelanto del pago de las tareas que aún no finalizaron, con el compromiso de que cuando puedan reactivarse los trabajos cumplan con su objetivo.

Mario Pérez, un ingeniero civil mercedino, explicó: “Yo hago obras privadas, la dirección del proyecto y en algunos casos la ejecución también. Y desde que está vigente el Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU), hemos perdido mucho dinero. Tengo diez construcciones paradas, cinco a las que todavía les falta mucho y la otra mitad ya estaba casi lista para entregar, incluso ya teníamos los contratos hechos y ahora hay que hacer todo de nuevo. Y la plata se desvaloriza, lo que presupuestamos ya nos genera pérdidas”, dijo.

Además, agregó que en total son cincuenta las personas que trabajan en las edificaciones. “Cuando recién se dictó el aislamiento fui a la comisaría cercana a mi casa para pedir permiso para continuar con el trabajo, tomando las precauciones correspondientes, por ejemplo, que un día vayan dos albañiles, al otro dos plomeros, y así para evitar el contagio y la aglomeración de gente. Pero allí me dieron un link en el que debía ingresar los datos, lo hice y me respondieron que no era posible la autorización. La semana pasada lo intentaron los trabajadores haciéndolo cada uno desde su sector y tampoco se los permitieron”, comentó.

En el caso de los trabajadores particulares, también expresaron la preocupación por la falta de ingresos. “Todo quedó en suspenso, tomo la cuarentena a conciencia pero ya pasaron muchos días y no me queda nada de plata. Había cobrado unos trabajos que ya terminé y con eso fui solventando, pero ya no tengo más. Yo le doy trabajo a mi hermano, los dos tenemos hijos y sinceramente espero que esta semana podamos volver a las obras porque necesitamos trabajar”, añadió un albañil y herrero de la ciudad.

El miércoles pasado algunos corralones retomaron su actividad, con personal reducido, permitiendo el ingreso de una persona por vez y sin hacer el reparto de materiales a domicilio. Esto genera más expectativas e ilusiona a los que están en el rubro y se mantienen atentos a los anuncios gubernamentales.

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