Cómo se organizó el Hospital San Luis para dar cobertura a los pacientes con coronavirus

Bajo las estrictas medidas de seguridad e higiene que exigen los protocolos internacionales, una parte del principal centro asistencial de la provincia está destinada a la atención e internación de personas con coronavirus, patologías respiratorias o sospechadas de tener el virus.

Selva Romero, médica clínica encargada de organizar el Hospital San Luis para recibir a los pacientes que necesitan atención e internación con patologías respiratorias y sospechas de coronavirus, mostró este miércoles a ANSL cómo funciona cada sala según la complejidad del enfermo, las tecnologías disponibles y los exigentes protocolos internacionales aplicados de seguridad e higiene.

La visita periodística coincidió con un momento cargado de emoción: “Tuvimos una paciente con complicaciones de una neumonía por COVID-19, confirmada por tomografía, con compromiso de dos órganos. Gracias a Dios resultó bien el tratamiento y hoy se fue de alta”, confió la doctora Romero.

Para esta pandemia, en el hospital se habilitó un sector utilizando el Centro de Rehabilitación provincial, ahora destinado a los pacientes ambulatorios con un ala de consultorios externos donde se evalúan quiénes pueden concurrir por sus propios medios. “Habilitamos consultorios y parte de internación para la futura demanda por la pandemia de coronavirus”, explicó.

El hospital se amplió en 84 camas más, que están distribuidas en áreas de internación de pacientes moderadamente complejos, sin los requerimientos de terapia intensiva, y se dejó un espacio con 42 camas por si esa área se supera.

En cuanto a la higiene interna, la médica destacó que lo principal es el lavado de manos, el uso de alcohol en gel y cuando se atiende a un paciente, se usan todos los equipos de protección personal, que son para todos los médicos y enfermeros en Nivel 2.

“Cualquier persona que tenga síntomas, como estamos en aislamiento social, debe llamar al 107 y después de un chequeo telefónico, se manda una ambulancia a su domicilio para traerla al hospital. Si los síntomas son severos, el paciente ingresa por la guardia central, donde se le practica una evaluación con criterios establecidos por protocolos para este hospital, los que definirán si la persona necesita terapia intensiva o internación con tratamiento y se deriva a cualquiera de las dos áreas preparadas para esta pandemia”, describió Romero.

“Los que se internan, se hisopan para hacerles la prueba de PCR para coronavirus”, y agregó , “si el caso es positivo, a la persona se la transfiere a la unidad respiratoria, que funciona a puertas cerradas, sin familiares y los profesionales que ingresan lo hacen con toda la protección reglamentaria”.

Para cuando se va la fiebre y demás síntomas, a las 72 horas posteriores se realizan dos hisopados con 24 horas de diferencia nuevamente para confirmar si el virus sigue apareciendo en el organismo. “Si ambos resultados son negativos, tiene la oportunidad de irse a su casa con 14 días más de cuarentena”, añadió.

Hasta el momento, en el Hospital San Luis se atendieron cuatro pacientes con coronavirus.

Emociones puertas adentro

Romero hace 30 años que trabaja en la salud pública de San Luis y recordó que “pasamos por una situación parecida cuando tuvimos la Gripe H1N1; en ese momento los recursos eran distintos; mandábamos los hisopados a Nación y los resultados a veces llegaban al mes”.

Ahora tienen los resultados sobre coronavirus en menos de 48 horas: “Trabajamos de manera distinta y podemos dar altas de manera diferente. Lo que observamos es que es un virus muy agresivo”.

Cuando todo el personal afectado al área destinada a pacientes sospechosos o confirmados, llega al hospital diariamente, se le coloca ropa especial para trabajar, además, de los equipos de protección especial que se cambian en cada una de las piezas a las que ingresan.

“Cuando dejamos de trabajar, sacamos nuestro ambo, nos duchamos, nos ponemos ropa de calle y salimos”, explicó.

En el área de enfermedades respiratorias, donde funciona la internación, trabajan cuatro médicos, 17 enfermeros, dos camilleros y seis mucamas.

“Para la atención de los pacientes nos hemos capacitado porque hay muchas cosas que se hacen diferentes a las practicadas con un paciente común. Tuvimos que aprender a descartar el material para no contaminar, nos ayudamos entre todos. Si una mucama o un enfermero me corrigen porque me vestí muy rápido, es aceptado”, concluyó la doctora Romero.

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