Villa Mercedes: una policía le salvó la vida a una beba de un mes

Melisa Llaurado le realizó maniobras de reanimación a la pequeña, que estaba inconsciente, hasta que logró hacerla reaccionar. 

Las manos rápidas, experimentadas y constantes de Melisa Llaurado, policía del DRIM de Villa Mercedes, le salvaron la vida a una beba de 30 días cuando le realizó maniobras de resucitación en plena calle.

En la madrugada del martes, Melisa estaba de guardia en la base del DRIM, ubicada en la calle Carlos Pellegrini y Presidente Perón, cuando una joven de 19 años se acercó hasta la puerta de la dependencia al grito de auxilio. En sus brazos traía a su hija completamente desvanecida.

“Escuché un vehículo que hacía una frenada brusca en la calle. Así que salí a la puerta y vi a tres mujeres que se acercaban a los gritos. Abrí la reja de la base para saber que necesitaban, me entregaron una ‘mantita’ rosa y cuando la abrí había un bebé recién nacido”, relató la policía.

Inmediatamente Llaurado tomó a la beba y la recostó en el suelo sobre la manta que la cubría. “Le revisé las vías respiratorias y no las tenía obstaculizadas así que procedí a hacer la maniobra de reanimación cardiopulmonar neonatal”, afirmó la motorista del DRIM.

Las tareas de reanimación se extendieron al menos durante cuatro minutos. Mientras tanto, le pidió a una de las tres mujeres que le alcanzara una radio portátil que había dentro de la división para pedir asistencia al Centro de Atención de Emergencias.

“Seguí con las maniobras hasta que la bebe hizo unos quejidos. La puse sobre uno de mis brazos y expulsó fluidos por la nariz y la boca. Luego empezó a tomar ese color rosadito típico del bebe y a querer llorar. Ahí me quede más tranquila de que había reaccionado”, explicó.

La policía continuó asistiendo a la menor hasta que llegó una ambulancia del Sempro y patrulleros de las comisaría 9ª, 36º y 40º.

“Le entregué la bebé a el doctor y la subió a la ambulancia. Me dijo que estaba bien y que había tenido una broncoaspiración. De todas formas se la llevaron al hospital para revisarla”, narró Melisa y agregó: “En todo momento trate de enfocarme en la criatura, a pesar de los gritos y empujones de las mujeres. Es cuestión de segundos. Si uno no hace bien las maniobras puede causar secuelas irreversibles, incluso perder la vida de la persona que asiste”.

Sin embargo, no es la primera vez que la motorista del DRIM le salva la vida a alguien. Hace tres años en un balneario de Balde ayudó a una mujer.

“Fue en un operativo de verano, se había atragantado con un pedazo de hueso. Justo estaba patrullando con un compañero, hice otra maniobra y se recuperó. La mujer me rasguñó y me pegó en todos lados pero es lógico y típico de la desesperación de alguien que se está ahogando”, recordó y finalizo: “Lo importante es instruirse y hacer cursos para saber cómo actuar ante estas situaciones”.

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