Tiros en una pelea: los dermotest de los partícipes dieron negativo

Dos efectivos de la Policía que habrían intervenido en el hecho, ocurrido en el barrio Santa Rita, fueron pasados a disponibilidad.

Los efectivos de la Seccional 6ª tienen un plazo de 30 días, en principio, para trabajar el sumario con vistas a esclarecer el enfrentamiento que hubo el domingo en el barrio Santa Rita de la capital, en el que un hombre terminó con un balazo en el brazo izquierdo y dos policías, hermanos del lesionado, fueron pasados a disponibilidad, ya que habrían intervenido en el problema. Hay una singularidad: en las manos de ninguno de los partícipes se detectaron restos de los componentes de la pólvora, lo que habitualmente se toma como un indicador de que alguien manipuló o gatilló un arma de fuego.

El jefe de la Comisaría 6ª, comisario Omar Talquenca, contó que ya incorporaron en las actuaciones los resultados de algunas pericias, entre ellos, los alcotest practicados a los involucrados y el dermotest. Y refirió ayer que aún esperaban los resultados de otras.

Al respecto de la prueba que se hace para saber si una persona consumió bebidas alcohólicas, dijo que a uno de los denunciantes, Gastón Sosa, le dio 0,46 gramos de alcohol por litro de sangre, es decir que hubo una ingesta, pero no excesiva. En tanto que a otro de los denunciantes, el oficial  subinspector Elías Magallanes —quien fue separado de la fuerza al igual que su hermano, el agente Fabricio Magallanes—, le dio un valor un tanto más alto: 0,87. Y a sus hermanos, Fabricio y Gabriel Magallanes (el herido), les dio cero, precisó el jefe policial.

A los cuatro hombres, es decir, a los tres hermanos Magallanes y Sosa, el dermotest les dio negativo: ninguno tenía indicios de haber accionado un arma de fuego. Sobre ese punto hay acusaciones cruzadas, ya que Sosa aseguró que cuando fueron a su casa los Magallanes agredieron y dispararon, y estos últimos afirman que quien amenazó y accionó un arma fue Sosa. Elías Magallanes explicó en su denuncia que al llegar y ver que su hermano era golpeado, hizo un disparo al piso y que después reiteró esa acción al escuchar detonaciones desde adentro de una casa, que sería la de Sosa.

De todas formas, el domingo los efectivos le secuestraron a Fabricio y Elías Magallanes sus armas reglamentarias provistas por la fuerza (son dos pistolas calibre 9 milímetros), para hacer las pericias balísticas. Y, además, están para examen las vainas servidas, un cartucho sin percutar calibre 9 milímetros y restos de plomo encontrados en la escena.

El inconveniente habría iniciado después de que Sosa fue al domicilio de su expareja, una joven de apellido Escudero, a entregarle el hijo que tienen en común, ya que había pasado el fin de semana con él. La mujer es la actual pareja de Fabricio Magallanes.

Según Sosa, cuando fue, en el domicilio había una fiesta, y Magallanes le dijo: “¿Qué haces acá, gil? Tomátelas”. Dijo que él le respondió que se les iba a acabar la juntadera y se fue a lo de su madre, donde se puso a jugar a las cartas con familiares. Luego, según denunció, los Magallanes fueron armados a increparlo y lo agredieron cuando empezó a filmar con el celular.

Según Escudero y Magallanes, quien fue con insultos, amenazas y a generar conflicto fue Sosa, e indicaron que él habría andado armado y habría efectuado tiros.

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