Cómo un consultor singapurense que trabajó para la Inteligencia china durante 4 años convirtió LinkedIn en una red de espionaje contra EE.UU.

Jun Wei Yeo, quien pagó a altos cargos estadounidenses para que escribieran informes sobre diferentes asuntos internacionales, fue arrestado en noviembre y se enfrenta a hasta 10 años de prisión.

El consultor singapurense Jun Wei Yeo se declaró culpable el 24 de julio de espiar para el Gobierno chino buscando a través de la plataforma LinkedIn objetivos de reclutamiento para los servicios de Inteligencia de Pekín, mientras trabajaba en EE.UU. como investigador académico y consultor de política exterior de China.

El caso no solo provocó un nuevo escándalo en las relaciones, ya tensas, entre Washington y Pekín, sino que también generó preocupaciones de que podría afectar las relaciones de Singapur con EE.UU., dos socios estratégicos.

Jun Wei Yeo, también conocido como Dickson Yeo, confesó que desde 2015 hasta 2019 había estado intentado cultivar relaciones con ciudadanos estadounidenses que tenían acceso a «valiosa información no pública», entre ellos funcionarios del Gobierno y militares de los más altos rangos, mientras ocupaba puestos académicos en la Universidad Nacional de Singapur y en la Universidad George Washington.

De acuerdo con los documentos judiciales, en 2015 Yeo fue reclutado por individuos que afirmaban representar a institutos de investigación (los llamados ‘think thanks’) con sede en China, después de que hiciera una presentación en Pekín sobre la situación política en el sudeste asiático.

Inicialmente, su ámbito de competencia como agente eran otros países asiáticos, pero más tarde, y bajo órdenes de varios contactos en los servicios de Inteligencia chinos, Yeo se centró en EE.UU.

Una empresa falsa, LinkedIn y 400 currículums de altos cargos

Aunque se negó a firmar un contrato con el Ejército Popular de Liberación de China, Yeo trabajó con agentes para pagar a sus objetivos estadounidenses para que escribieran informes sobre asuntos políticos, económicos y diplomáticos internacionales para «clientes en Asia», sin revelar que su trabajo tendría como destinatario al Gobierno chino.

Para ello, el consultor singapurense creó en 2018 una empresa consultora falsa, Resolute Consulting of Singapore, para la que publicó ofertas de empleo. Yeo afirma haber recibido instrucciones de detectar a objetivos con cargos y puestos sensibles que no estuvieran satisfechos con su trabajo o que experimentaran dificultades financieras.

Como resultado, Yeo recibió más de 400 currículums, el 90 % de los cuales fueron enviados por personal militar y gubernamental estadounidense con autorización de seguridad. Además, el agente también buscó por su propia cuenta currículums prometedores a través de la red social orientada al uso empresarial LinkedIn, según informa el periódico The Washington Post.

De esta manera, en una ocasión Yeo pagó entre 1.000 y 2.000 dólares a un empleado del Departamento de Estado de EE.UU. para que escribiera un informe sobre un miembro del gabinete estadounidense en funciones en 2018 o 2019.

El consultor también reclutó a un civil estadounidense con una autorización de seguridad de alto nivel que trabajó en el programa de aviones de combate F-35B de la Fuerza Aérea estadounidense para discutir las implicaciones de las compras japonesas. Además, Yeo pagó al menos 2.000 dólares a un oficial del Ejército de EE.UU. que dijo que estaba traumatizado por sus viajes militares en Afganistán para que escribiera sobre cómo afectaría a China la retirada de las tropas estadounidenses del país centroasiático.

Yeo viajaba con frecuencia a China para reunirse con agentes y, según sus declaraciones, uno de ellos le dijo que las autoridades querían ocultar su identidad después de que el singapurense se quejara de que en la aduana estadounidense regularmente lo sacaban de la cola y lo llevaban a una oficina separada antes de recibir autorización para entrar en el país.

El pasado noviembre, Yeo regresó a EE.UU. con el plan de pedirle a un oficial del Ejército que proporcionara información clasificada y revelar que estaba trabajando para el Gobierno chino, pero lo detuvieron al llegar y finalmente fue arrestado.

El juicio está previsto para el próximo 9 de octubre. Yeo, que llegó a un acuerdo con los fiscales estadounidenses que incluye ser deportado después de cumplir su condena, se enfrenta a una pena de hasta 10 años de cárcel.

RT Actualidad

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