Caso Ramos: la defensa dijo que Núñez declarará y pidió medidas

Solicitan que el ADN obtenido debajo de las uñas de la víctima también se coteje con el de allegados a ella.

Ya se cumplieron seis meses del asesinato de Mónica Ramos. Aquel mediodía del 3 de marzo parece ya muy lejano, pero el dolor permanece inalterable. Su familia y amigos reclaman justicia, buscan saber la verdad. También eso pide la defensa de Federico Núñez, el único detenido que hay en la causa. El hombre de 32 años está preso en el Servicio Penitenciario Provincial y uno de sus abogados, Ricardo Gutiérrez Esley, le adelantó a El Diario que su cliente declarará ante el juez Penal 1, Marcos Flores Leyes. Aunque no dio una fecha, el letrado reveló que será “pronto”.

 

Además, el abogado confirmó que solicitó medidas que, a su entender, serán fundamentales para comprobar la inocencia de Núñez. Gutiérrez Esley explicó qué podrían aportarle cada una de ellas y destacó que “si los resultados son los que esperamos, el juez tendrá que excarcelar automáticamente a Núñez”.

 

Al parecer, la defensa sostiene su estrategia en el material hallado debajo de las uñas de la profesora. Y aunque los estudios de ADN sobre esas muestras se han dilatado, para Gutiérrez Esley y su padre, Ricardo Gutiérrez, sus resultados podrían impulsar la liberación de su defendido. Y, por ende, encauzar la pesquisa hacia otros rumbos, y tal vez implicar a miembros del círculo cercano a Ramos. Por su parte, el abogado que representa a los hijos de la víctima, Hugo Scarso, dijo que le parecía «una bajeza» que la defensa instale dudas sobre el hijo de Mónica.

 

Al respecto de las medidas requeridas, la defensa solicitó “se extremen los recaudos a fin de determinar en las muestras recogidas en el cuerpo de la occisa, específicamente debajo de las uñas, si el ADN de nuestro pupilo, como del señor Balbino Rodríguez (exesposo de la víctima), Martín Rodríguez (hijo de la víctima) y Lisandro Gutiérrez encuentra allí correspondencia”, según el documento presentado. Este último es un hombre con quien la docente tuvo vínculo.

 

“Dentro del auto de la señora Ramos no se encontró ni una sola huella dactilar de Núñez. No hay ni un solo cabello. Nada. Tampoco hay una cámara de seguridad que muestre a nuestro defendido dentro de ese vehículo. De todas las pericias realizadas sobre el auto no hay ningún indicio que conduzca a Núñez”, aseguró Gutiérrez Esley.

 

Además, dentro del paquete de medidas que la defensa le pidió al juez figura la citación a declarar de Pedro Gianello y de un empleado bancario. Le interesa que este último brinde información de los últimos movimientos de las cuentas de Ramos.

 

También piden que la División Delitos Informáticos remita mensajes de WhatsApp —y otros— de los teléfonos correspondientes a Balbino Rodríguez y de la empleada doméstica de Mónica.

 

Además, los defensores exigieron que la Policía haga averiguaciones en los puntos limítrofes entre San Luis y Mendoza para re visar el ingreso y egreso del hijo de la docente a la provincia el día del hecho y el anterior.

 

“Núñez, jurídicamente, está con un pie afuera. Los informes que han llegado de las pruebas no solo no arrojan nada sobre nuestro defendido, sino que, al contrario, la balanza se inclina cada vez más hacia el círculo familiar de Ramos. Esperamos los resultados de ADN (del material tomado) debajo de las uñas de la señora, que debió ser la primera pericia ordenada por el juez durante la instrucción de la causa. Se levantaron pelos y huellas y ninguno corresponde a Federico”, aseguró el abogado.

 

“Tampoco hay una cámara de seguridad que lo comprometa. Las imágenes del seguimiento del vehículo de Ramos ya no están disponibles, se borraron porque no se solicitaron a tiempo. Entonces fueron eliminadas”, dijo.

 

Agregó que en las manos de la víctima se halló un cabello rubio, de 15 centímetros de largo. E indicó que su defendido tiene el pelo oscuro y corto, de apenas unos centímetros.

 

“Nosotros pedimos el hisopado, que será bucal, para obtener el ADN de Balbino Rodríguez, Martín Rodríguez y Lisandro Gutiérrez. Además, las pericias hechas a los teléfonos determinaron que no hay ningún cruce de llamadas de mi defendido con el universo de parientes, amigos o contactos de Mónica Ramos. Lo que sí surgió de esos estudios es la relación amorosa que había entre la empleada doméstica de ella y su exesposo. Algo que Mónica Ramos desconocía, porque si se hubiese enterado de eso en vida, no lo hubiese permitido”, afirmó el abogado defensor.

 

 

Un merodeo que, para la defensa, no era tal

 

Uno de los elementos que convirtieron a Núñez en sospechoso del crimen fueron las imágenes que grabó una cámara de seguridad de una casa vecina. En esas filmaciones se ve al procesado pasar varias veces a pie por el frente de la casa de la docente. Sin embargo, la defensa dio una razón de por qué el disc jockey iba y venía por las adyacencias a la vivienda de la pedagoga.

 

“Federico hacía siempre ese recorrido. Todos los días. Lo hacía para ir a ver a la novia, que vive en calle Obispo Orzali. Independientemente de la casa de Ramos, él camina por la vereda de enfrente y observa su celular e incluso, en una ocasión, mira a la cámara de esa vivienda que es justamente donde trabaja su exmujer y madre de su hijo. Pasar por ahí era un recorrido habitual para Núñez. Cuando declare, que sin dudas lo hará, explicará todo”, señaló Gutiérrez Esley.

 

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