No declararon los cuatro jóvenes que atacaron al comisario

Continúan detenidos tras la violenta golpiza. Soloa, jefe de la Unidad Regional I, continúa hospitalizado.

Este lunes por la tarde, los cuatro detenidos por la golpiza al jefe de la Unidad Regional I, comisario general Hernán Soloa, se abstuvieron de declarar.
Soloa, quien continúa internado, fue atacado la mañana del domingo mientras participaba de un procedimiento por un robo.

 

Los tres jóvenes de 18 años y un adolescente de 17, quienes antes habrían estado en una fiesta, son Diego Magallanes, Nicolás Cruz y los hermanos Gian y Lucas Arce, este último está acusado de ser autor del robo de un teléfono celular y de la billetera a un joven en cercanías de la Terminal de Ómnibus.

 

El juez Penal N° 2, Ariel Parrillis, imputó a Lucas Arce por “robo simple”, mientras que la calificación de los delitos del resto es “Lesiones graves triplemente calificadas en concurso de dos o más personas, por criminis causa para ocultar o lograr la impunidad de otro delito y por ser causadas a un miembro de las fuerzas de seguridad, en concurso ideal con el delito de “Atentado a la autoridad agravado”.

 

Esta tarde, el abogado Carlos Salazar, quien hasta este mediodía defendía a todos los implicados, anticipó que después de la indagatoria, abogados particulares asumieron la defensa de tres de los imputados (hay otro detenido menor de edad), mientras que Salazar continuará acompañando a dos.

 

Todo comenzó a las 6:30 del domingo, cuando un alerta dio cuenta de un asalto a un joven al que le habían robado su celular en cercanías al Puente Derivador, en la zona este de la ciudad.

 

El comisario, de 48 años, se encontraba cerca, llegó al lugar e interceptó a un joven de similares características a las descriptas por la víctima del robo.

 

En ese momento, en pleno procedimiento, aparecieron otros cuatro jóvenes que sorprendieron a Soloa y comenzaron a golpearlo.
Tras ello, ante la llegada de móviles policiales y motoristas de la División de Respuesta Inmediata Motorizada (DRIM), se dieron a la fuga. Los efectivos comenzaron una persecución y los atraparon en una vivienda ubicada a pocos metros del Puente Derivador.

 

Los policías del DRIM alcanzaron y redujeron a los sospechosos, recuperaron el teléfono celular robado y fueron detenidos.

 

En principio Soloa fue asistido por en el Hospital San Luis, pero ayer por la noche fue trasladado a la Clínica Italia donde continúa internado por los múltiples traumatismos que sufrió, la mayor parte en el rostro.

 

 

 

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