Científicos puntanos desarrollan técnica para detectar la ómicron

Fue aplicada en el caso del paciente villamercedino y podría utilizarse para próximas muestras.
Profesionales de la Universidad Nacional de San Luis desarrollan una técnica para detectar la variante ómicron del coronavirus, que ya aplicaron la semana pasada en primera instancia para comprobar su presencia en el caso del paciente villamercedino, el primero con esta cepa en el país.

La docente de la Universidad Nacional de San Luis (UNSL), profesional de apoyo del Conicet, especializada en Biología Molecular e Ingeniería Genética Jimena Manzur lo confirmó a El Diario de la República y dijo que es un trabajo en conjunto con sus colegas Maximiliano Juri Ayub, José Luis Arias, Ludmila Campos y Marianela Leporatti. La técnica podría aplicarse en las muestras que requieran un análisis de esas características.

En la experiencia también colaboraron colegas de Mendoza, del Hospital Central, y los profesionales del Laboratorio de Salud Pública Provincial «Dr. Dalmiro Pérez Laborda».

Manzur explicó que para trabajar en la detección de ómicron se basaron en un ensayo previo de PCR en tiempo real desarrollado para la detección de la variante alfa, una de las primeras en circulación del virus. «Justamente la variante ómicron comparte mutaciones con la variante alfa, y como la segunda ya no circula en nuestro país podemos, con el mismo ensayo, detectar la presencia de la nueva variante», explicó.

Ómicron cuenta con mutaciones específicas en una región de la proteína llamada Spike. Con el objetivo de aumentar la selectividad del ensayo que ya se encuentra en funcionamiento para el tamizaje de ómicron han diseñado «una serie de pequeñas secuencias de nucleótidos, que se dirigen específicamente a esta región y son capaces de diferenciar entre las variantes circulantes y esta nueva variante», detalló la docente.

Los mismos permitirán «direccionar» la reacción de la prueba de PCR y amplificar solo esa secuencia, comprobando (o no) la presencia de la misma. «Esta prueba confirmatoria es un ensayo sumamente específico que aún se encuentra en desarrollo», afirmó.

Actualmente, y con el primer caso, los científicos se están valiendo de la técnica de «tamizaje» mediante RTqPCR, que permite evaluar de manera rápida gran cantidad de muestras positivas para SARS-CoV-2 y seleccionar aquellas candidatas a ser secuenciadas. La técnica además ya es aplicada en otras provincias como Formosa, y próximamente en Mendoza y Chaco.

«Con la universidad venimos trabajando desde el inicio de la pandemia. Después ellos diseñaron para determinar la delta y lo pusimos a punto nosotros. Maxi (Juri Ayub) diseña cómo sería la búsqueda y nosotros lo que hacemos es probarlo, ponerlo en práctica. A delta la seguimos buscando, y para ómicron Maxi nos avisó que la forma de buscarla sería una que ellos propusieron; nosotros lo que hicimos fue probarla», apuntó el jefe del Laboratorio de Salud Pública, Juan Talia.

«Donde nos soliciten vamos a enviar las secuencias para que las utilicen para el tamizaje de la variante. Creemos fuertemente que la detección temprana de estas variantes permite la implementación oportuna de medidas de contención, y por lo tanto evitar que se disemine rápidamente», justificó Manzur.

El trabajo científico es continuo en el contexto de una pandemia, cambiante y sin fecha de finalización. «Han aparecido muchas variantes durante el año y muchas han sido de preocupación, como fue alfa, delta y ahora ómicron. La idea es que no nos agarre desprevenidos y poder hacer las cosas a tiempo, para que justamente el tamizaje, la búsqueda, ocurra en el momento oportuno», remarcó.

En la universidad, para distintas investigaciones ya se sintetizaban secuencias. «Lo hacíamos de rutina, pero apareció la pandemia, lo que nos permitió rápidamente cambiar el enfoque y hacer la misma tarea pero con un objetivo diferente», describió.

Origen sudafricano

La Organización Mundial de la Salud (OMS), en su sitio web, describe que el primer caso detectado de ómicron fue el 9 de noviembre en Sudáfrica. Si bien aún restan estudios más concluyentes, la OMS marca que «la variante B.1.1.529 presenta un gran número de mutaciones, algunas de las cuales son preocupantes. Las pruebas iniciales indican que el riesgo de reinfectarse por esta variante es mayor y, al parecer, el número de casos que ocasiona está aumentando en casi todas las provincias sudafricanas».

A raíz de esto es que la entidad la designó como «variante preocupante» y recomienda a los países intensificar las actividades de vigilancia, notificar a la OMS de los casos detectados y sus conglomerados y realizar estudios en terreno para conocer mejor los efectos de la nueva variante.

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