«Cuando tenés un gran equipo, vos sos una más»

La nueva diputada provincial asegura que lo principal es trabajar en conjunto para «reconstruir San Luis» tras la pandemia.

El paso del Ejecutivo al Legislativo para Silvia Sosa Araujo se dio sin pausa. Es que apenas unas horas antes de jurar como diputada provincial, la por ese entonces todavía ministra de Salud tuvo que lidiar con el primer caso de la variante ómicron en Argentina, que apareció justamente en Villa Mercedes.

Su carrera política tiene más de 20 años de trayectoria, pero tomó mayor notoriedad estos últimos dos años, cuando debió estar al frente de un ministerio tan exigente como es Salud, y en plena pandemia. Antes había tenido cargos muy importantes, como secretaria general de la Gobernación, o secretaria Legal y Técnica, pero siempre fue fiel a su bajo perfil.

Con casi 51 años tiene seis sobrinos en quienes pudo volcar todo su amor: “Hasta para los amigos de ellos soy la ‘tía Sil’, soy la tía del pueblo”, comentó entre risas. Y también una vasta carrera política: Sosa Araujo presidirá la Cámara de Diputados provincial, que por primera vez tendrá mayoría de mujeres. Un desafío y un lugar absolutamente diferentes a los que le ha tocado atravesar, pero que ejercerá con la misma “vocación de servicio que tuve en todos los lugares que ocupé en la función pública”. Y asegura que, más allá del cargo que ocupe, siempre será “Silvia” y que lo principal es el trabajo en equipo, continuar escuchando a la gente en los barrios y enfocarse en “reconstruir San Luis”.

—¿Cómo te preparás para este nuevo rol?

—La verdad que esto es totalmente nuevo. Fue muy rápido el paso del Ejecutivo a la Legislatura. Como bien saben el lunes (6 de diciembre) fue un día muy intenso porque apareció la variante ómicron en San Luis, no me dio ni tiempo para pensar que al otro día asumía como legisladora. Nos acostamos muy tarde y al otro día fui a jurar y todavía no hago ese espacio, no hubo tiempo para relajarse. Es un lugar totalmente distinto, son 20 años de función pública donde una se mueve siempre en el mismo lugar. Cambiás de ministerio o de organismo, pero la gente es la misma, los conocés. Acá son todas caras nuevas. Además del desafío que implica presidir una Cámara de Diputados por el orden constitucional.

Las mujeres no tenemos mal carácter, como se ha dicho, sino que tenemos carácter, que es muy distinto». Silvia Sosa Araujo, diputada provincial.

—De desafíos conocés bastante, porque te tocó ser ministra de Salud en plena pandemia.

—Sí, algo que ni imaginábamos. Si hay algo que uno dice por dentro o entre los amigos es «que no me toque salud», porque es súper exigente, no hay momento de tranquilidad, siempre pasan cosas, todos los días cosas diferentes. Todo el tiempo una adrenalina que no para. Pero cuando me llamaron y me convocaron para ir a Salud, por mi experiencia en el Ejecutivo en cuanto a organizar sobre todo toda la gestión administrativa, no lo dudé. Salud es pura gestión. Los médicos están para atender a la gente y la parte administrativa es muy importante. Por esa experiencia me convocaron, por un período corto en principio, para encaminarlo. Eso se convirtió en tres años y a mitad de camino llegó la pandemia. Fue una experiencia muy fuerte, nadie sabía en este mundo de qué se trataba, cómo se manejaba, realmente fue muy fuerte todo lo vivido. La pudimos transitar, sabemos que no termina y ahora desde este nuevo rol habrá que planear esta reconstrucción que empieza en San Luis y estando atentos a los nuevos virus o variantes. Hay que hacer un trabajo en equipo con el Ejecutivo para tener las mejores leyes para reconstruir la provincia mientras seguimos atravesando la pandemia.

—¿En qué te vas a enfocar desde este nuevo lugar que te toca?

—Cuando supimos que habíamos ganado las elecciones me empezaron a decir que yo seguramente iba a estar en la Comisión de Salud, pero la verdad es que yo he estado en muchos lugares en el Ejecutivo. Me reconocen más en Salud porque he estado muy visible por todo esto que pasó el último año, pero he estado en diferentes ministerios. Este rol desde la presidencia es totalmente distinto porque es abrazar absolutamente a todos. Tenés que hacer que la Cámara funcione, desde la luz de emergencia, la limpieza, el lugar, una gestión para un buen funcionamiento y por ende del tratamiento de las leyes; es legislativo y administrativo a la vez. Un nuevo enfoque que lo voy a ir conociendo y palpando día a día cuando empecemos a trabajar. A partir del viernes (por antes de ayer) somos oficialmente diputados y llamaremos a extraordinarias porque quedó una ley sin tratar, la Ley Impositiva Anual, que es una ley muy importante.

—¿Cuáles cargos son los que recordás con más cariño?

—El que más me gustó y siempre iba y volvía es la Secretaría Legal y Técnica. Que un poco tiene que ver con esto, con todos los decretos que firma el Gobernador, todos los actos administrativos, los proyectos de ley que se envían a la Legislatura. Es un lugar donde nadie te conoce y es sumamente importante, pero no tenés tanta prensa ni tanta exposición pública. Trabajás mucho y lo que tiene es que por ahí pasan todos los actos administrativos y estás permanentemente actualizado en todo. Cuando estás en un ministerio te encerrás más en ese sector. En la Secretaría Legal y Técnica el abanico es tan grande que te estás actualizando permanentemente. Es uno de los cargos que recuerdo con muchísimo cariño, independientemente de que han sido todos lindos: Desarrollo Social, la Secretaría General de la Gobernación, cargos muy importantes, pero recuerdo con mucho cariño a la Secretaría Legal y Técnica, la llevo en el corazón siempre.

—¿Cómo fue, de acuerdo a tu bajo perfil, pasar a encabezar una lista y estar al frente de una campaña política?

—Me sentí cómoda. Uno desde la función pública, por más que no lo diga o no se muestre, hace política, permanentemente. Estando en el Ejecutivo, en la función que te toque, vos le estás dando respuesta a la gente. Formo parte del partido oficialista hace muchos años, pero esta es la primera vez que participé en una lista, porque ni siquiera había ido como suplente. Lo que me pasó es que nunca tuve redes, ya tengo casi 51 años, somos otra generación. Y con esto de ser candidata, como me tenía que mostrar un poco más en redes, después de las PAS abrí mi cuenta de Instagram e inmediatamente tuve un montón de seguidores y fui compartiendo mis actividades. Por supuesto tengo gente que me ayuda a manejarlas porque con mi función de ministra, y encima candidata, era complicado. Me llenaron de mensajes hermosos, gente que se acordaba de cosas y eso reconforta. Pero sí, soy de perfil bajo. Cuando me dicen ‘ministra’ les digo que eso es un cargo, que me llamen Silvia, porque yo voy a ser siempre Silvia, más allá del cargo que ocupe en ese momento. Además, uno llega a esos lugares cuando realmente trabaja en equipo, solo no se llega a ningún lado. Cuando vos tenés un gran equipo, gente que te acompaña, vos sos uno más, solo sos el jefe cuando hay que bajar una orden. Me gusta que aprendamos, yo de ellos y ellos de mí. Escuchar, aprender y enseñar. Es una combinación muy importante.

—En tu caso personal y particular has tenido un montón de desafíos y has podido llegar a donde llegaste sin ningún techo; pero sabemos que las mujeres en la política, y en muchos ámbitos, se encuentran con determinados techos de cristal o dificultades para alcanzar lugares de liderazgo. ¿Qué reflexión hacés al respecto con base en lo que has podido ver a lo largo de tu trayectoria?

—Yo me acuerdo, cuando era secretaria general de la Gobernación, un puesto muy muy importante, se sentía ese rigor, sobre todo de la gente de afuera más que nada. Porque el Gobernador siempre, por más que la política de la mujer tome trascendencia ahora, siempre nos cuidó muchísimo. En ese momento, ser secretaria general de la gobernación… había que estar ahí, son cargos muy, muy políticos, uno sabe a lo que se enfrenta. Él siempre ha tenido mujeres en su gabinete, pasa que no se mostraba tanto. No fue mi caso porque estuve en muchos lugares muy importantes y pude mostrar mi trabajo, quizás no tanto en la prensa, pero sí trabajé mucho. Se nota hoy y yo lo pude comprobar, sobre todo en el Ministerio de Salud estos últimos años, el rol importantísimo que tiene la mujer. La mujer tiene otra pasión, distinta a la del hombre. Todos servimos desde nuestro lugar, por supuesto, pero la mujer no tiene miedos. La mujer tiene sentimientos que hacen que las cosas sean distintas, más cuidadas, más apasionadas, con más carácter. No tenemos mal carácter, como se ha dicho, sino que tenemos carácter, que es muy distinto. Nos imponemos, nos mostramos y realmente se nota.

Sosa Araujo recordó con mucho cariño su paso por la Secretaría Legal y Técnica.

—¿Vas a extrañar el contacto con la gente en este cargo que vas a ocupar?

—Mi idea es seguir saliendo a la calle, porque hay que reconstruir San Luis, nos afectó en lo económico, social, emocional; queda muchísimo por hacer. Quiero salir a la calle, hablar con la gente. Necesito ese contacto. Le hace bien al otro y nos hace bien a nosotros. Es importante conocer la realidad. Si bien nunca fui una persona de escritorio, sino que siempre fui más de salir a la calle, ahora yo creo que es muy importante la tarea barrial para ver qué necesidades tiene la gente, qué siente. Hay muchísimo para hacer y sobre todo en lo emocional. Es mucho lo que dejó esta pandemia que todavía no se fue. Y sobre todo, no hay que ser individualista, hay que trabajar en equipo, con las diferencias que podamos tener.

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