Trabajo inclusivo: Néstor empezó su formación laboral en un supermercado

El joven con síndrome de down tuvo su primer día de empleo. Con apoyo de un centro de día, realizará distintas tareas en las cajas y las góndolas, y cobrará un sueldo.
Este viernes por la mañana, Néstor Giménez se calzó su nuevo buzo y su nueva gorra, se puso en el rostro su mejor sonrisa y cargó en sus espaldas toda la energía posible. Llegó puntual, a las 10 de la mañana, a una jornada muy especial para su vida: la de su primer día de trabajo. El joven con síndrome de Down comenzó su entrenamiento laboral en el supermercado Europa, donde aprenderá a realizar diferentes tareas, como recibir a los clientes, reponer la mercadería y embolsar las compras en la línea de cajas. Sin ser consciente del todo, también se volverá un referente para demostrar que deben existir más oportunidades de empleo para las personas con discapacidad.

Su inclusión en la empresa villamercedina fue posible gracias al apoyo del Centro de Día de la Fundación Valduvieco, al que asiste desde 2019, y a un programa del Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social de la Nación.

«Uno de los proyectos más importantes que tenemos es el de la integración laboral. Este es el inicio, por eso lo denominamos como un entrenamiento, pero con proyección a que pueda continuar por mucho tiempo», contó María José Pereyra, la integrante de la Fundación Valduvieco que orientará a Néstor en su formación.

La profesional reveló que cuentan con un equipo interdisciplinario, formado por psicólogos, psicopedagogos y trabajadores sociales, que evalúa y sigue de cerca el proceso de aprendizaje de cada concurrente, además de sus capacidades para integrarse en algún empleo. «Pero lo primero que tenemos en cuenta son sus propios intereses. Para él era como un sueño poder trabajar y siempre tuvo claro que quería estar en este supermercado, porque vive cerca y se lo había puesto como meta», contó.

Giménez tiene 26 años y ayer hizo una primera recorrida por todas las secciones de la sucursal que está en La Ribera, en la que se desempeñará formalmente a partir de la semana que viene. Deberá cumplir veinte horas semanales y cobrará un sueldo otorgado por el Ministerio nacional.

«Me fue muy bien, estoy contento. Voy a venir los lunes y los viernes», contó el muchacho, quien lució el uniforme de la empresa y paseó su simpatía por todas las góndolas.

Para comenzar el proceso de forma paulatina, acordaron que primero asista dos veces a la semana por un lapso de tres horas. «Nuestra misión es encontrar su potencial, lo que más le guste, y que él se desarrolle en tareas múltiples, como en el salón de venta, en la atención al público y en trabajos administrativos. De a poco vamos a conocer sus gustos», sostuvo Guillermo Gutiérrez, uno de los propietarios de la cadena de supermercados.

Por eso, por el momento estará en la recepción de los clientes y será, literalmente, la primera cara con la que se encontrarán quienes vayan a comprar. Pero también se probará en el sector de verdulería, en las cajas y como repositor.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

WhatsApp chat
A %d blogueros les gusta esto: